miércoles, 8 de febrero de 2012

Encuentros...


Volver implica encontrarse y encontrarme con una ciudad que ya no es tan extraña y con una gente que no dejó de pensar en mí. Volver a México implica avanzar, acomodarse y hacer hogar... pero mientras ese momento llega agradezco de manera infinita la invención de las nuevas tecnologías que me permiten levantarme por la mañana y escuchar la Cadena Ser y volver a casa y ver las noticias de TVE. Ni que decir tiene lo importantes que se han vuelto para mí herramientas como Skype, What's Up, Facebook o MSN que me permiten estar cerca, muy cerca de la gente que físicamente está a más de 9.000 km.

Volver implica buscar los abrazos y los besos de la gente que en un momento estuvieron ahí. Dos de las reuniones más gratificantes de los últimos días han sido la comida compartida con Blanca y las cervezas con Ángela y César. Comer con Blanca supuso mirarnos a los ojos y volvernos a ver, saber que aunque ahora no vamos a compartir una casa seguimos estando cerca y podemos hablar y abrir el corazón en los buenos y los malos momentos. Por lo pronto, hemos acordado que los domingo (siempre que se pueda) vaya a comer a su casa... parece algo pequeño y sin importancia, pero es el día que la familia se reúne y que me haga partícipe de eso implica que me considera parte de su núcleo más cercano (en parte es como ir a comer los domingos paella a casa de mamá... con la diferencia de que aquí serán otros platillos). Además de eso hemos hecho un pacto: una vez cada quince día, como mucho una vez al mes irnos a comer juntas tranquilamente y contarnos cómo va todo, como amigas... es bonito.

Ver a Ángela y a César siempre es un gusto... poder compartir con ambos sentimientos, emociones proyectos, es quedar con viejas amistades, es como si el poco tiempo que hemos compartido se hubiera hecho muy muy grande hasta el punto de que nos gusta pasar un par de horas o tres tomando unas chelas, y riéndonos, y mirándonos a los ojos, y creando miles de "ojalás". Es estar en buena compañía, es tener la certeza de que para cualquier cosa van a estar ahí sin pedir nada a cambio más que la reciprocidad del abrazo.

Volver es encontrarme con las tareas laborales que esta semana son más duras que nunca ya que se celebra el II Taller CIS-AL (http://www.democraciaycooperacion.net/contenidos-sitio-web/espanol/fidc/entre-foros/ii-taller-regional-de-america/) y es mucho el trabajo que hay que hacer para que salga bien, para demostrar que el darme esta oportunidad ha sido una buena decisión, que la confianza depositada está siendo bien invertida. Es el momento de hacerme valer, pero ante todo es el momento de seguir aprendiendo, de poder pasar dos jornadas y media rodeada de gente muy importante, que llevan muchos años trabajando porque este mundo sea un poco mejor y un poco más justo y que están dispuest@s a discutir sobre temas de gran profundidad... más que parte del proceso, me siento una invitada de excepción que tiene que tener los ojos y oídos muy abiertos para no perderse nada. Van a ser días de dormir poco y trabajar mucho, pero seguro serán días maravillosos.

Así, poco a poco, vuelvo a México a buscar mi hueco y la oportunidad que me permita seguir creciendo como persona... Termino como empecé dando las gracias a las tecnologías por permitirme estar cerca en la distancia.

domingo, 5 de febrero de 2012

Volver: Y de pronto México - 3ª parte

El sueño se hizo realidad y estoy de vuelta en México. La apuesta por crecer en lo laboral y en lo personal se está cumpliendo y esta vez viene cargada de más responsabilidades y retos que nunca. Esta vez el regreso ha sido un poco más complicado. El mes y medio que he pasado en Madrid ha sido precioso; ha estado cargado de reuniones, salidas, fiestas, buenos momentos, viajes y cariño, mucho cariño recibido por parte de la familia y l@s amig@s. Han sido buenos tiempos en los que he disfrutado mucho y el hecho de regresar a México ha sido más complicado. Ojalá y pudiera hacer el mismo trabajo desde allí... ojalá pudiera estar mi gente conmigo aquí.

Ahora en México se abre una nueva etapa con nuevos retos y nueva ubicación. Después de cuatro meses y medio viviendo en casa de Blanca ha llegado la hora de independizarme, de salir de casa y empezar a hacer una vida más similar a la de Madrid. Además necesitaba estar más cerca y mejor comunicada, necesitaba reducir mis tiempos de desplazamiento, necesitaba un espacio más propio y autónomo. Lo he conseguido... voy a compartir piso con dos amigos (aunque por el momento sigue siendo porque el tercero no termina de mudarse jajaja). Sigo sin estar en el centro, sigo viviendo al sur de la ciudad pero ya no tan a las afueras lo que me permite moverme con mayor libertad y rapidez. Creo que de media voy a reducir los tiempos en unos 40 minutos de ida y otros tantos de vuelta. Eso me hace estar más contenta y relajada.

En el plano laboral, estoy muy contenta porque siento que se ha valorado de manera muy positiva todo mi esfuerzo y dedicación de los últimos tiempo, y en general de mi vida. Tanto desde Iepala como desde las Redes de América Latina me han apoyado para que continuase con un trabajo de tanta responsabilidad y que puede tener gran incidencia... me gusta. Me gusta porque hago algo que me aporta, con lo que aprendo y además me pagan por ello... qué más puedo pedir. Además de esto, está el trabajo de colaboración con Adeco (http://adeco.org.mx/) que me va a permitir conocer más la realidad, el trabajo de base y de campo. Voy a coordinar a un grupo de facilitadores del proyecto de Tlalana y a nivel personal me voy a capacitar dentro del proyecto Alfabetiza para ver si este verano puedo ir un tiempo a la campaña, a conocer las comunidades rurales de México, a vivir una experiencia más.

Por el momento, estoy en proceso de acomodarme, de hacer que una habitación vacía pase a ser MI habitación y que esta casa pueda ser considerada como mi hogar para el tiempo que voy a estar... hasta diciembre (mucho tiempo y espero poder sacarle el máximo rendimiento). Para los dos días que llevo, ha coincidido que ha sido el cumpleaños del Ajo y he podido ver a mucha gente... eso es bonito, porque casi tod@s se han interesado por mis proyectos, se han alegrado de que me quede en México hasta finales de año y me han dicho que estaríamos en contacto. César fue maravilloso porque me recogió en el aeropuerto a las 6.30 a.m, Fefé me está cuidando y se preocupa porque me instale y esté cómoda en la casa, Óscar me va a diseñar una lámpara para decorar mi cuarto, Ángela me ha escrito para quedar, Leslie que me invita a los "martes locos" con ella y Bere... no sé, pequeños detalles que hacen un todo. Desde Madrid he recibido el cariño de mi mamá y Javier por Skype, de Leo por Skype, de Judith, Efrén, Helena, Raúl, Carlos, Pedro y María por What's up... os siento muy cerca y me siento muy querida y cuidada.

Empieza un nuevo viaje, una nueva experiencia que no es sólo mía sino que es de TOD@S!!! GRACIAS

sábado, 10 de diciembre de 2011

Y la ciudad tembló

Jamás en mi vida había vivido un temblor de tierra. Jamás en mi vida había tenido esa sensación de incertidumbre sobre lo que estaba pasando. Jamás los segundos se habían hecho tan largos. Por suerte y a pesar de los 6,4 grados del temblor todo está bien, yo estoy bien y ya puedo decir que tuve una nueva experiencia en mi vida.

Afortunadamente cuando la tierra tembló estaba acompañada y en la calle, y la verdad fue más una anécdota que un miedo real. Estaba en el centro de Coyoacán con Blanca y Guillermo porque Óscar tenía una exposición y después de ver el fútbol fuimos a ver cómo le había ido. Ya estábamos saliendo, acompañamos a Óscar hasta su coche para cargar el material que le había sobrado y de pronto la tierra tembló... creo que de abajo hacia arriba y otra vez abajo. Unos poco segundos, como cuando pasa el metro por debajo o como cuando un camión pasa cerca. Pero en Coyoacán no hay metro y sólo había pasado un taxi. Yo miré a Blanca y dijimos "¿ha temblado no? qué raro." Y Óscar dijo: "¿qué pasó? ¿pasó un camión?" Y entonces la tierra osciló hacia los lados, un movimiento lateral que sacudía las hojas de los árboles y hacía saltar las alarmas de los coches estacionados. Internamente sentí como un mareo, como flojera en las piernas y miré a Blanca. Ella estaba más asustada; recordó lo ocurrido en el terremoto de 1985 y pensó en la ciudad otra vez devastada y en especial las colonias más populares en las que estuvo organizando los refugios, la comida y las nuevas construcciones. Sólo fueron unos segundos y paró.

Nos despedimos de Guillermo y Óscar y nos fuimos al coche aparcado dos calles más allá. Durante todo el camino fuimos especulando sobre cuánto había durado, cuál sería su magnitud y si a lo largo de la noche habrá otra réplica. Al poner la radio nos enteramos de que ha sido un temblor de 6,4 grados (algunos dicen 6,7) con epicentro en el Estado de Guerrero. En la ciudad no ha habido daños, tan sólo algunos cortes de luz en la zona del centro y las redes de telefonía saturadas por las llamadas y mensajes. Por lo demás todo en orden. Las fuentes oficiales han informado de que finalmente fue un sismo de 6,8 grados en la escala Richter.

En previsión de lo que mañana se escuche en las noticias de España mientras yo estoy dormida he avisado a mis padres para decirles que todo está bien, he escrito en Facebook que estoy bien y ahora dejo este pequeño comunicado para insistir en que todo está tranquilo.

Una experiencia más que sumar a la vida; una experiencia más que sumar a mi viaje a México. Una nueva sensación que por lo pronto me ha dejado bloqueada, pero que ahora asumo con calma. Todo está bien, yo estoy bien y la ciudad que me cobija por las noches está bien... hasta pronto.

Aquí dejo un par de enlaces de los primeros reportes del suceso:

lunes, 5 de diciembre de 2011

Esferitas, salsa, teatro y mirador... resumen del fin de semana

Es un hecho: los fines de semana empiezan los jueves (o juernes o juebebes dependiendo del momento y el lugar). Así que para no romper con ello mi fin de semana empezó el jueves y terminó el domingo... reconozco que ya no estoy para estos trotes, pero que ha merecido la pena porque he conocido gente nueva y lo he pasado en grande.

Para no alargar mucho el cuento diré que martes y miércoles Berenice me invitó a su casa (muy cerca de la de Blanca) para que le ayudase a ella y a Leslie (sobrina de Blanca) con sus trabajos manuales de cara a las próximas fiestas navideñas: hacer esferitas de colores para decorar los árboles. Yo nunca he sido muy creativa, ni muy habilidosa para las manualidades pero pasar la tarde en buena compañía, hablando de miles de temas y pintando se me hacía buen plan. Tanto me gustó que repetí el miércoles. En esta primera fase del trabajo se trataba de forrar las esferas blancas de unicel con papel de periódico y cola, después con un papel más grueso, pintarlas de blanco y luego con un color base para decorarlas (parte a la que ya no llegué). Estuvo muy divertido: pintamos, charlamos, nos metimos con Felix y Pablo que estaban trabajando en sus diseños, tomamos café y cenamos pan dulce (lo que en Madrid sería bollería como donuts, pan de muerto, etc.)

Así llegó el jueves con su plan salsero: cita con Ángela y su amigo César para ir a bailar a Mamarumba, un lugar famoso en el DF por su ambiente cubano, su música en directo y el buen ambiente de fiesta que hay en el local. Como siempre, el plan inicial era regresar temprano, pero las cosas son como son y cuando se pasa bien y se está en buena compañía las horas pasan sin darnos cuenta. Al final llegué con Ángela a casa de Blanca a las 4 de la mañana... ya era viernes. La anécdota de la noche la puse yo cuando me arrastró a la pista de baile un chico asiático de 1,90m que no paró de darme vueltas... para Ángela y César lo más gracioso era ver a un asiático bailando con una europea en la Ciudad México en un lugar cubano... la vuelta al mundo en unos pocos metros cuadrados.

Según yo el viernes iba a ser un día tranquilo, de esos en los que no hay nada que hacer, en los que todo el mundo va a quedar pero a mí no me iban a avisar... pues terminé en el teatro (la vida te da sorpresas). Estuve viendo a la Compañía Cebra Danza Gay en el CENART... una maravilla visual, en especial, la primera parte y la última donde los 12 bailarines (todos hombres) hicieron cosas espectaculares. Sentada en la butaca, sin poder pestañear ni moverme, me di cuenta de las cosas tan increíbles que se pueden hacer con el cuerpo y lo desaprovechado que lo tenemos la mayoría. También me gustaría rescatar la primera puesta sobre el escenario en el que todos los integrantes hicieron un desfile de moda, de cuerpos espectaculares donde lucían faldas, cazadoras, penachos, camisetas hechas o decoradas con condones y cajas de retrovirales como acción reivindicativa de las personas con VIH/SIDA. Me quedé clavada en la silla, sin poder moverme y pensando en muchas cosas. Después de eso: cena típica mexicana con pozole y unas cervezas en un bar de lo más peculiar donde se nos sentó en la mesa un hombre de 60 años que nos habló "del barrio", de como una vez al mes le decía a su mujer que bajaba al barrio a tomar algo, a ver a la gente y su mujer le pedía que no regresara muy borracho (esto no lo consiguió) y que no gastara mucho dinero (esto no lo sé). Nos habló del amor, de sus 35 años de matrimonio, de cómo conoció a su esposa y según él "lo casó", de la magia de las mujeres y la simpleza de los hombres... en definitiva, conversaciones de borracho solo que de pronto se encuentra con gente que no es del barrio y necesita conocer... un filósofo de bar, un artista, un poeta con dos tragos encima y mucha vida que contar. Al final me dieron las 3 de la mañana... ya era sábado.

Era sábado y yo estaba en casa pegándome con internet, avanzando la tesina, intentando trabajar pero con el run run de que era sábado y no sabía qué iba a hacer. Había diferentes
opciones pero ninguna se concretaba... Al final y para iniciar el día me fui con Blanca a comer al colegio de Fernanda (hija de Bere) porque hacían un Kermés... vamos un mercadillo con comida y actividades para recaudar fondos y hacer mejoras en el colegio. Lo más bonito ver a las mamás y papás colaborando en las diferentes actividades y participando de la fiesta, lo más curioso ver como los papás eran los encargados de dar cuerda para que niñas y niños saltaran y apostaran cuántos saltos eran capaces de dar y así conseguir un premio. Una bonita experiencia. Después planes para cenar, para ver el boxeo (el combate de Margarito que perdió) y a ver qué pasaba... pues lo que pasó es que me llevaron al Mirador de Cuernavaca a ver la ciudad de noche. A pesar de la contaminación, que alcanzó el pico máximo del año, el cielo estaba despejado y pude disfrutar del DF en la noche, de la inmensidad de la ciudad, de las infinitas estrellas. Un plan no preparado que salió de maravilla, en buena compañía, acompañado por una copa y buena música... ya era domingo.

Para cerrar el fin de semana nada como pasar un día tranquilo, durmiendo hasta tarde y recuperando las noches perdidas en la fiesta. Día para cocinar en familia y comer con Blanca, Rafa, Dani y Pablo a la espera de que Guillermo regresara de ganar su tercera carrera salvaje con la medalla del primer puesto de su categoría. Día para ver fútbol americano y que me intentaran explicar las reglas del juego (todo un mundo complejo). Día para ver una corrida de toros y explicarle a Pablo (hijo de Rafa) las reglas del momento y proponerles que hiciéramos una fiesta de disfraces en la que Pablo fuera el torero, el resto la cuadrilla, Rafa de picador y Blanca y yo de manolas con mantilla negra y peineta... no se hará pero sólo planearlo nos sacó una gran sonrisa.

Ahora toca trabajar, empieza la semana de reuniones: lunes, miércoles y viernes ya están confirmadas... pero la fiesta también. Esta semana es el cumpleaños de Andrés y de Guillermo así que saldremos a cenar y a tomar algo, Ángela quiere que repitamos el plan salsero, la gente de Adeco quiere que cenemos el viernes después de la reunión, el sábado hay R. Madrid - Barça y estamos organizando la reunión...

Nada más que decir, sólo que en los momentos de alegría también me gustaría tener un rostro conocido, el abrazo de una amiga, la complicidad de un amigo, para compartir, para decir las tonterías de siempre, para estar con mi gente. Mientras llega el momento procuro seguir los consejos de la mayoría que me dicen... pásalo bien y disfruta de la experiencia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Entre reuniones y aprendizajes

Lo sé, llevo unos cuantos días sin escribir, sin contar todas las cosas buenas que me están pasando, pero la verdad es que he tenido una semana de locura en la que he hecho miles de cosas y no he tenido el tiempo necesario que esto se merece. Ahora, en esta mañana de sábado, de cielo azul en donde brilla el sol os cuento todas las cosas bonitas que me han pasado.

Respecto al trabajo, he estado en la oficina de ALOP con Norma Castañeda y su equipo. Una delicia la verdad. Como el Secretario General anda por Busán en una reunión me acomodaron en su despacho y ahí estuve avanzando trabajo, porque por fin estoy en el camino. Las redes me han ido poniendo en contacto con otras personas que ya me están mandando las peticiones y esto empieza a funcionar. Ahora siento que el trabajo se está frenando desde Madrid y eso me jode, pero bueno despacito hasta que agarremos ritmo y todo fluya.

El jueves Norma me invitó a que la acompañara a la Asamblea Nacional 2011 de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC - http://www.rmalc.org.mx/index.shtml). Al final de la mañana pedí la palabra y agradecí a todas las mujeres y hombres que estaban allí presentes, que venían desde Chihuahua hasta Chiapas, que en tan poco tiempo me dieran una visión tan buena y general de la situación de México. Hablaron de agricultura, medio ambiente, mujeres, elecciones, explotaciones mineras, petróleo y los retos de cara a 2012. Les agradecí el tiempo que me habían ahorrado, porque si hubiera tenido que buscar toda esa información para la tesina habría tardado días y ell@s consiguieron darme una perspectiva increíble. Es maravilloso seguir aprendiendo acerca de este país, de sus gentes y sus luchas; aprender de sus problemas y sobretodo aprender de su capacidad de lucha cuando diariamente se enfrentan a situaciones difíciles y a pesar de todo siguen adelante, siguen caminando y siguen reivindicando soluciones para tod@s.

La nota curiosa fue encontrar en el evento a uno de los participantes que estuvieron en las pasantías de HIC-AL este verano. Cuando de pronto nos vimos nos abrazamos y nos sonreímos y comentamos lo pequeño que es el mundo. Miguel Colunga vive en Chihuahua, allí tiene una hacienda agrícola y ganadera, está casado, tiene dos hijas y lucha por unir a los campesinos del norte de México para combatir la gran sequía que ya dura más de un año y está esquilmando el campo. Cuando compartimos la experiencia en verano, cada mañana me preguntaba: "¿cómo nos hemos levantado hoy?" Justo fue el momento de la visita del Papa a Madrid, de nuevas manifestaciones del 15M y yo lo vivía desde la distancia y a través de las noticias de los periódicos. Durante esos días se acercaba a mí con sus botas camperas y su acento norteño y me hacía reír. Así que cuando nos volvimos a ver nos emocionamos los dos. Ahora me quiere invitar a su casa, a que conozca su rancho y a su familia. Me ha deseado de todo corazón que pueda regresar a México y entonces encontrar el momento para visitar el norte. Sé que será un gran anfitrión y si vuelvo a esta parte del mundo creo que aprovecharé su invitación.

Así que así han ido las cosas en el aspecto laboral... prometo escribir para contar la parte festiva que ha sido aún mejor.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Compartir el dolor y la alegría

Vivir en México es toda una experiencia. Vivir en México con una familia que desde el inicio me abrió las puertas de su casa sin preguntar quién era, cómo era, sin saber nada de mí; que pasado el tiempo me volviera a acoger en su casa y que hayan compartido conmigo todo... es algo muy diferente. Con Blanca y su familia he compartido toda clase de momentos especiales: comidas familiares, fiestas de cumpleaños, un bautizo, una boda, una fiesta nacional y un día de muertos. A todas partes me han invitado, en todo lados he sido presentada como amiga de la familia, en todo momento me han brindado su compañía, su apoyo y me han recibido como una más. Como ya he dicho en otras ocasiones, cuando estás lejos de casa, de tu familias y de tus seres queridos, todo este tipo de detalles y actos se convierten en algo especial. Ahora tocaba devolverles parte de todo ese cariño.

Sonó el teléfono a las 9 de la mañana del domingo. Apenas salía de mi sueño cuando Blanca contestó: Lilia había fallecido. Desde que llegué a México en esta segunda parte me dijeron que estaba hospitalizaba, que esta mal y que la familia estaba preocupada. Lilia era prima de Guillermo, esposo de Blanca. Yo nunca la traté de manera personal, pero sí he convivido de una manera muy especial por su carácter con una hermana de la fallecida: Ticha y su esposo Chucho. Un matrimonio encantador, bromista, culto. Siempre con una palabra amable, con una sonrisa en la boca y con unos abrazos famosos dentro de la familia. Los abrazos de Ticha son infinitos, muy largo y mientras te abraza te cuenta cosas al oído, te pregunta cómo has estado; siempre recordaré el día del cocido (mi comida de despedida en septiembre) cuando Ticha me abrazó y me deseó de todo corazón que regresara a México, me dijo lo linda que había sido y el cariño que me tenía toda la familia. Ahora que falleció su hermana cómo no iba a devolverle el abrazo y el consuelo. Es lo que tiene vivir en familia, que entras y formas parte y te solidarizas con las lágrimas que a Blanca se le escurrían por la cara esta mañana, y le ayudas a preparar el café para el velatorio y la acompañas... cómo no les iba a acompañar: a ella, a Guillermo, a Rafa, a Ticha y a Chucho. A pesar de la situación, todavía hoy Ticha al abrazarme para despedirse y darme las infinitas gracias por haber ido al tanatorio me prometía una comida en su casa... frijoles charros me ha dicho, con su cebollita, su tocino, su chicharrón y no sé cuantas cosas más.

Para que no todo en este fin de semana fueran penas (recordad que el viernes estuve en el maravilloso concierto de Lila Downs), el sábado me lo tomé de relax y DEPORTE... Comienzaaaaaaa Carruseeeeel Deportivooooo!!! Me dediqué a avanzar en mi tesina pero también me dediqué a darme una dosis futbolera sin igual: a las 13.00 partido del Real Madrid - At. Madrid con victoria por 4-1 para los blancos y que viví pegada a la pantalla del ordenador, sintonizándolo por internet, gritando como las locas (menos mal que estaba sola en casa) y chateando con Pedro que andaba en el campo haciéndome los honores y la representación. Qué nervios, cómo lo pasé!!! Después, a la hora de comer apareció Guillermo y juntos vimos el Getafe - Barça... alegría infinita por la derrota por 0-1 de los próximos rivales y a los que ahora les sacamos seis puntos... el derby con este resultado se ve menos cuesta arriba. Con respecto a la liga española: nada más que añadir. Para no cerrar el sábado futbolero en la tarde vi con Rafa y Guillermo a las Chivas de Guadalajara contra el Querétaro. Mis anfitriones son del primero y tuvieron que ver como el equipo no conseguía anotar y por lo tanto quedar eliminado de la competición... una pena. Por si todo esto no fuera poco en la noche y mientras cenábamos algo me senté con Rafa a ver el combate de boxeo del Canelo... 4 rounds nos bastaron para ver un K.O y marcharnos a la cama después de un sábado en la cumbre de lo deportivo.

Ya mañana comienza la semana y espero poder decir que la rutina va a cambiar. Por lo pronto, me voy a desplazar a la sede de ALOP para tener reunión con Norma sobre su Red y al mismo tiempo para meter caña con mi trabajo y ver de qué manera me puede ayudar con el resto de la gente. En la tarde es posible que me reúna con la gente de Adeco (www.adeco.org.mx) para ver si les puedo ayudar en algo y así aprovechar más y mejor mi tiempo en México.

Después de esto sólo puedo decir que hay veces en los que las sonrisas no se apagan y otros en los que la soledad pesa más... aún así procuro disfrutar, compartir y aprender de cada uno de los momentos que me brinda México para regresar a España siendo una persona más madura, más segura, más fuerte y con la capacidad de asumir todos los retos que la vida me presente. Siento que a cada paso me voy construyendo y reconstruyendo como persona y que a corto, medio y largo plazo se verán los frutos.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Mi regalo mexicano: Lila Downs

Qué mejor manera de arrancarme una sonrisa que ir a un concierto. Que mejor manera de festejar el Día Internacional contra las Violencias Machistas que viendo a una mujer empoderada celebrando su cultura, su feminidad, su arte. Qué mejor manera de hacer algo diferente que asistir al Auditorio Nacional y disfrutar durante dos horas de Lila Downs.

Mi encuentro con ella, con su música y su pasión fue casual. Fue a través de Ana de Julián, gran amiga y compañera del Máster que al saber que venía a México de pasantías colgó en mi muro de Facebook la canción: La llorona (todo un clásico) y a partir de ese momento surgió el amor. La banda sonora de esta experiencia, un viaje emocional, un conocimiento personal y un reconocimiento sentimental.

Tarde, el concierto empezó tarde, veinte minutos después de la hora programada, pero la espera mereció la pena y a mí me vino bien porque a las 20.35 era cuando estaba ocupando mi asiento. Una butaca lejos del escenario pero un asiento de primera a nivel emocional. No importa estar lejos cuando la acústica es buena, los músicos son increíbles y la artista llena el recinto con su expresividad y su emotividad. Abrió con "Mezcalito"... un homenaje a su tierra, Oaxaca, y un canto a la fiesta en la que se iba a convertir su concierto. Tocó casi todas las canciones del nuevo disco Pecados y Milagros (otra maravilla del diseño por los dibujos y poemas que incluye... nada de fotos personales, puro arte mexicano): Tu cárcel, Zapata se queda, Vámonos, Cucurrucucú paloma, La reyna del inframundo, Solamente un día (una de mis favoritas), Palomo del comalito, ... Pero no se olvidó de otros clásicos como La Iguana, La llorona, ... También pudimos disfrutar del son jarocho, los sonidos del norte, el toque salsero.

Me gustaría destacar a los músicos y la banda Tierra mojada que la acompañaron, en especial, a Celso Duarte el chico del arpa que se marcó unos solos de escándalo y consiguió arrancar vítores y aplausos del todo el Auditorio. También la emoción extrema en la voz de Lila Downs, el poder de controlar muchos registros... desde lo más agudo hasta graves muy emocionales. Resaltar la mesa de "juguetes" que tenía sobre el escenario, muy cerca del micrófono y que le permitía cambiar de pañuelos, instrumentos y decoraciones. Valorar los vestidos preciosos que lució, telas típicas mexicanas con diseños nuevos que resaltaban el pelo azabache de la artista (que le llega por la cintura) y su capacidad de moverlos por el escenario. Aplaudo su expresión corporal al ser capaz de interpretar los movimientos de los animales, la emoción del hombre que se declara y la pasión de la mujer que sufre. Resalto también la labor de los 4 bailarines que la acompañaban y que conectaron con el público con sus paseos por la platea.

Por último, resaltar el amor que desprendió al hablar de su tierra oaxaqueña, el valor cultural de los indígenas y su pasión por México y sus gente. Emoción al agradecer a todo el público su presencia y su compañía; emoción al homenajear a cada un@ de l@s músicos que la acompañaban en el escenario y a toda la gente que estaba detrás de él y habían hecho posible el concierto.

Sólo puedo decir que desde que comenzó el concierto hasta ahora que lo recuerdo mientras escribo no se me quita la sonrisa de cara, siento una profunda emoción por haber podido vivir esta experiencia aquí en México. Como ya dije... son estas pequeñas cosas las que me hacen ser un poco más feliz y pensar que realmente sí merece la pena. Lo único malo... no haberlo podido compartir con la gente que quiero, pero espero que en algún momento se dé la oportunidad y podamos sonreír junt@s.