miércoles, 6 de julio de 2011

La línea 2 empieza en Cuatro Caminos y termina con unos tacos

Montar en el metro, sacar un libro y ponerte a leer. Esa es la dinámica para que el trayecto se haga más corto, lo que no implica que se haga más ameno. Montar en el metro de DF implica poder llegar a tu puesto de trabajo con una bolsa llena de cosas compradas en el vagón. No exagero si digo que en cada estación o cada dos se sube un vendedor para ofertar el producto del día y además de forma sincronizada y acorde a las necesidades de cada momento. Sacar unas monedas ya no es cuestión de poner la mano sino de ofertar algo para que el viajero sienta que ha aprovechado el trayecto. A primera hora de la mañana es más fácil encontrar a los vendedores de bolígrafos, chicles y gafas para ver de cerca. Todos con el mismo soniquete: "Buenos días a todos, déjenme que hoy les ofrezca..." Los precios suelen ir entre los 10 y los 20 pesos (entre los 0,70 y el 1,5€) y los productos están pensados para llegar a la oficina plenamente equipado. Más entrada la mañana aparecen los vendedores que yo denomino climatológicos, es decir, los que venden chubasqueros de plástico para las lluvias de la tarde y los de las linternas para los posibles apagones en caso de tormenta. A estos últimos les siguen los vendedores de pilas para la linterna recién comprada, de tal manera que por 30 pesos (2€) te vas con tu luz y tus pilas. A estos vendedores de la mañana se unen los que venden CD's de salsa, boleros y rancheras, que llevan la música de muestra en un discman y a un volumen que te saca sin más remedio de la lectura. Curiosamente estos vendedores son los únicos que tienen licencia del gobierno porque en la mayoría de los casos son ciegos y es su manera de sacar algo de dinero. Por las tardes vuelven los climatológicos y los que venden dulces como chocolatinas o caramelos para que el regreso a casa, con lluvia, después de un largo día de trabajo y con el vagón lleno se haga más dulce. Si en algún momento surgiera un rato de calma siempre puede aparecer un poeta callejero a recitar y escenificar durante dos paradas un cuento que podría ser aplaudido sino fuera porque la gente ya está extasiada. También puede aparecer la madre con niños descalzos repartiendo papelitos sobre las piernas de la gente y volviendo a recogerlos, la mayor parte de las veces no sacan nada. De esta manera, el libro que con tantas ganas ha abierto el viajero queda a un lado para escuchar el soniquete de los vendedores ambulantes.

Como en toda historia siempre hay algo turbio y en este caso es que las mafias se han apoderado de los vendedores del metro. Por la mañana han ocupado el espacio de los vendedores tradicionales y sólo a última hora de la tarde aparecen los desfavorecidos o invisibles: ancianos, indígenas y viudas que salen a recaudar las monedas que la competencia ha dejado por el camino.

Para acortar las distancias entre México y Madrid la línea 2 de metro comienza en Cuatro Caminos, pero aquí es azul en vez de roja. Os dejo el recorrido de la línea para que veáis los dibujos que corresponden a cada estación para que el viajero no se pierda si no ha oído la megafonía porque estaba escuchando las bondades de los productos. Hoy el post se lo he querido dedicar al metro porque he viajado sola en él desde casa de Blanca hasta la oficina. Ella tenía una reunión en otro lugar de la ciudad y ha tenido que salir antes, así que yo me he cogido el Tren Ligero en Tepepan y luego el metro hasta Allende sin ningún tipo de incidente y en 50 minutos estaba sentada en mi puesto de trabajo.

Además he tenido la primera reunión con Lorena (mi tutora) para ver el trabajo que había hecho: le ha gustado y me ha felicitado. Por la noche y para celebrar que el bebé (o sea yo en el DF) se está haciendo grande y ya maneja el metro y me angustia menos la ciudad, nos hemos ido a cenar unos tacos al pastor y agua de papaya Blanca, Ángela y yo.

Poco a poco puedo decir que me estoy haciendo a México aunque siempre echaré de menos el cielo azul de Madrid (para no variar esta tarde ha vuelto a llover).

martes, 5 de julio de 2011

Próxima parada: hacerme con la ciudad

Siento que poco a poco el DF se acomoda a mí y yo me acomodo a él. Siento que poco a poco la presión se alivia y la gran urbe se amolda a mí. Siento que no estoy tan perdida cuando los propios mexicanos y mexicanos desconocen su ciudad al preguntarles dónde se encuentra una calle. Si ellos son capaces de dudar cómo no lo voy a ser yo que llevo una semana aquí... UNA SEMANA
YA!! Tengo sentimientos contradictorios porque por un lado es como si llevase un mes: mucha información nueva que entra por los ojos y los oídos hace que sientas que el tiempo avanza de manera diferente; pero por otro lado ya ha pasado una semana y lo digo con sensación de alivio. Si hago balance los primeros días fueron muy duros pero el cuerpo y la mente se acostumbran poco a poco y el peso es menor. Todavía siento que el Centro Histórico me puede: demasiado tráficos, demasiada gente, demasiado ruido, demasiados sonidos desconocidos que han hecho que haya entrado en la Plaza del Zócalo y me haya vuelto, eso sí, con mi mapa de la ciudad recogido en la Oficina de Turismo.

Uno de los grandes retos a los que me enfrentaba era al transporte y hoy he cogido el metro sola y he conseguido llegar a mi destino sin mayor problema y haciendo transbordo y todo (será que los dibujitos me ayudan a ubicarme. A ver si les hago una foto). El motivo de mi viaje en metro era visitar una posible casa en la que alquilar una habitación ya que el resto de intentos no han dado resultado. La gente quiere inquilinos o compañeros de piso que estén al menos 6 meses y en mi caso si nos apuramos voy a estar 2 meses y medio. La cas
a de hoy sólo aceptaban chicas, las dueñas eran una madre y su hija con 4 habitaciones para hacer negocio. Todo iba bien, la casa muy grande, las habitaciones súper espaciosas, ellas encantadoras, hasta que ha llegado el momento de las condiciones: copia de salario... y yo con mi sonrisa diplomática he dicho "no tengo salario porque vengo de cooperante con una organización", respuesta inmediata: "qué bien, qué bonito, pero sin un comprobante yo no te puedo rentar el cuarto porque cómo sé yo si tienes o no. Necesitaría un aval o algo" y entonces mi cara ha debido cambiar y con las mismas "entonces
creo que no son la persona que busco". Media vuelta y a la calle bajo una manta de agua y una mala leche que cortaba... tan difícil es alquilar un cuarto??? En fin que voy a esperar si el chico del primer piso se pronuncia con algo y sino creo que me voy a quedar en casa de Blanca (para que la Lupi se quede tranquila es una señora de 60 años con hijos de nuestra edad). He estado hablando con ella y no hay problema, nos entendem
os, nos llevamos bien, hablamos mucho y creo que puede funcionar (además tengo ganas de sacar las cosas de la maleta). Como mañana tiene una reunión temprano le he dicho que quiero probar a ir por mi cuenta hasta la oficina a ver cómo se me da... y como se dé bien me quedo en Tepepan (Xochimilco) a una hora del Centro en mi pequeño pueblito, con el gallo que canta a las 5 de la mañana y pagando con gusto un alquiler a una persona que me tiene muy mimada y que se preocupa por mí y mi bien estar. Ya os contaré.

Ni que decir tiene que aunque haya pasado una semana y mi estado de ánimo sea más tranquilo os echo de menos igual, me encanta tener noticias de Madrid y que voy presumiendo de familia y amig@s a cada rato.



Fotografías:
Foto 1: Catedral Metropolitana en la Plaza del Zócalo (le hace falta una manita de limpieza pero ya)
Foto 2: una muestra de cómo se abren los cielos y llueve como si no hubiera un mañana
Foto 3: los desayun
os a la mexicana de Blanca - nopal con queso (cactus) y frijoles, papaya y melón (falta el zumito, la tostada y el café que estaban en marcha)

lunes, 4 de julio de 2011

Trabajo, fútbol y chelas

Inicio de semana y en consecuencia inicio de jornada laboral. Por lo pronto el trabajo que me toca hacer es bastante interesante, muy ambicioso y requiere analizar no sólo textos sino recursos disponibles. Crear una estrategia de comunicación para una organización que en sus iniciales lleva la palabra internacional se me hace difícil (HIC - Habitat International Coalition). Tengo que analizar no sólo las herramientas que se pueden tener como página web, blogs, foros, etc. sino también a quién se dirige la información y la comunicación. Tratándose de una organización diseñada como una red que integra dentro de su estructura a otras organizaciones y que tiene que estar en contacto con las instituciones, gobiernos y la gente de a pie parece un trabajo bastante arduo. Hay cosas avanzadas pero eso supone analizar, modificar, reestructurar; no me voy a poner nerviosa porque para presentar un trabajo final tengo tres meses (aunque quincenalmente tengo que exponer los avances que he ido haciendo). Por otro lado, me han propuesto la posibilidad de dejar esbozado un taller sobre medios de comunicación y nuevas tecnologías, lo cual me parece mucho más enriquecedor; y otro para montarlo con periodistas y analizar cómo se da la información sobre hábitat, desalojos forzosos, megaproyectos y su incidencia en las personas que habitan la tierra (todo un reto de análisis de información ya publicada). Cuando tenga las ideas más claras las iré contando, de momento es todo un torbellino de ideas no sólo en mi cabeza sino también en el cuaderno en el que hago las anotaciones. Mañana intentaré poner un poco de orden al caos.

Pero no todo puede ser trabajar en el día así que Blanca me ha llevado al cumpleaños de una sobrina suya que montaba una pequeña reunión familiar en su casa aprovechando que además jugaba la selección mexicana dos partidos: la sub-17 que ganó y se clasificó para cuartos y la Copa América contra Chile que perdió. Ha sido muy bonito ver la celebración de un cumpleaños con globos, la familia cantando Las Mañanitas y coreando los goles de su selección. Una vez más recuerdos de casa. Como no puede ser de otra manera cada día aprendo expresiones nuevas y hoy la más repetida ha sido la de "tomar unas chelas", es decir, tomar unas cervezas. Después del fútbol y la tarta ha venido el momento musical con baile y cante incluido. Como dirían aquí: ha estado padre y para ser lunes me voy a la cama demasiado tarde para lo que estaba acostumbrada en los últimos días.

No puedo decir más que buenas noches (buenos días para España), os echo de menos y no paro de hablar de mi familia, amigos y Madrid. Es cierto eso de que cuando estás fuera de tu casa ves las cosas de otra manera, de echo es como si los recuerdos se construyeran de forma diferente para crear una sensación de bienestar mayor al hablar de casa.

domingo, 3 de julio de 2011

Cosas de casa y un cuento mexicano

1. Noticias desde casa
No hay nada como levantarte sabiendo que vas a recibir noticias de casa. No hay nada como poder escuchar la voz de unos padres que se preocupan por cómo estás y quieren tener noticias mías. No hay nada como recibir la llamada de un amigo para saber que desde casa piensan en ti. De pronto los kilómetros se vuelven metros y el sonido de las voces en los auriculares dentro de los oídos hacen que una piense que está en el cuarto de estar. Gracias por estas llamadas que tanto ánimo me dan y hacen que tenga ganas de seguir disfrutando porque desde casa recibo todo el apoyo para que lo haga.

2. Comida familiar
Las familias tradicionales están en peligro de extinción y la experiencia de hoy me lo termina de confirmar. Las relaciones personales son complicadas y al mismo tiempo interesantes. Hoy en casa de Blanca hemos comido en familia: su madre, una señora de unos 80 años que antes de comer se ha tomado su tequila sin pestañear y ha reconocido que todos los días se toma una o dos cervezas; el marido, del cual está separada (no creo que de manera oficial) y sólo se ven los domingos, cada uno vive en una casa pero luego la relación es muy cordial; dos de los hijos de Blanca y un hermano del marido que se ha quedado sin trabajo y vive con nosotras. En fin un follón pero todo de muy buen rollo. Para terminar de completar el cuadro estaba yo en medio de todos porque Blanca me ha insistido en que conociera a su familia. Así es la vida y así es el ser humano capaz de ir adaptándose a las circunstancias según llegan.

3. La historia de la Virgen de Tepepan - un cuento mexicano
Porque todas las vírgenes tienen su historia, esta es la historia de Santa María de Tepepan. Cuando los españoles conquistaron México trajeron como patrona a la Virgen de los Remedios, pocos años más tarde se iniciaron las apariciones de la Virgen de Guadalupe lo que generó la división en la población. Mientras los españoles seguían a la Virgen de los Remedios los pueblos originarios convertidos al catolicismo seguían a la Virgen de Guadalupe. En Tepepan (que es el pueblito donde vivo) se construyó una capilla en honor a la Virgen española mientras que los pueblos de alrededor seguían a la Guadalupana (una tensión muy tensa en la zona). Con el paso de los años se creó la figura de Santa María de Tepepan que presidía el altar y que se convirtió en la patrona. Ya en el siglo XX, para el 15 de agosto la sacaron en procesión y de regreso al templo, al entrar por la puerta de la iglesia, la virgen se golpeó y se decapitó (ni que decir tiene el shock para el pueblo). Pues aquí viene la anécdota: cuando la llevaron a restauran se encontraron que la imagen estaba puesta por capas; en la primera se encontraba la Virgen de los Remedios, en la segunda la de Guadalupe y la tercera era la de Tepepan. Tres imágenes en una según iban los tiempos. Después del descubrimiento el párroco decidió colocar en el altar principal a la patrona del pueblo y a la entrada de la iglesia a un lado a una y al otro a la otra. A eso se le llama diplomacia.

Bueno pues parece que los días de relax se terminan y ya mañana toca ir al trabajo, no sé si en coche o en barco porque cada tarde se abren los cielos y cae el diluvio universal lo que crea unos charcos que llegan hasta los tobillos. Creo que mi primera compra van a ser unas botitas de agua porque sino corro el riesgo de llegar todos los días con los pies mojados y un resfriado. Para que veáis que no exagero os dejo las previsiones para los próximos días:

Ni que decir tiene que os echo de menos y que os quiero:
Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta. (Homero)

sábado, 2 de julio de 2011

Planes inesperados

Hoy ha sido un día extraño, de mucho movimiento cuando yo pensaba quedarme tranquilamente en casa leyendo, escribiendo, escuchando música (ahora me ha dado por la salsa) y poco más, pues han surgido cosas interesantes.

En casa de Blanca vive otra chica mexicana que se llama Ángela. Vive aquí porque le queda más cerca de su trabajo y entonces tiene alquilada una habitación. Ayer por la noche mientras cenábamos, en un momento en el que me fui, se compincharon para sacarme de casa a toda costa y así ha sido.

1ª parte del día - el Mega
Por la mañana acompañé a Blanca al super a comprar algunas cosillas, está relativamente cerca pero si iba a traer muchas cosas se tení
a que llevar el coche, así que allí que fuimos dando un paseo con el sol asomando entre las nubes y una temperatura e
stupenda (fue un espejismo por la tarde volvió a llover). El super era como un Carrefour con el irónico nombre de Mega... que contar a parte de mil pasillos en los que puedes encontrar desde electrodomésticos hasta juguetes pasando por la comida. La verdad es que estuvo interesante porque pude ver un montón de cosas nuevas que Blanca me iba enseñando mientras conducía el carrito. La anécdota vino cuando de repente una nevera pequeña (de estas en las que sólo tienen un producto para hacer la promoción) comenzó a echar humo, un humo blanco y tóxico que inundó gran parte de la zona de la panadería y los lácteos. Ahí estaban dos empleadas junto con los de seguridad sacando los productos e intentando desenchufar el aparato mientras en la cola del pan había dos policías uniformados comprando para toda la comisaría. La verdad es que estuvo gracioso.
2ª parte del día - planes inesperados
Al llegar a casa Ángela me propuso ir a la Cineteca Nacional, es decir, ir al cine pero más barato y con películas fuera del circuito comercial (con las ganas que tengo yo de ver Transformers). La verdad que como insistió varias veces acepté el plan y me arrepentí nada más ver la cartelera, y lo mismo le pasó a ella que al rato apareció en mi cuarto para decirme que nada le convencía y que había hablado con una amiga suya y que nos invitaba a una barbacoa (aquí parrillada). El plan parecía más apetecible, así que allí nos fuimos.
Hoy es el día que más transporte público he agarrado (cogido no suena muy bien... ya me entendéis): taxi, metro, microbús, trolei. Lo más gracioso del plan es que la barbacoa era en un piso. Al principio cuando lo comentaron pensé que no lo había escuchado bien pero así fue, en la terraza del apartamento hicieron la barbacoa. El piso tenía una vista espectacular, está en la zona de Ciudad Universitaria junto al Estadio Olímpico, la verdad que una pasada. La barbacoa ha sido una reunión de amigos (muy parecidas a nuestras cenas de niñas gastronómicas) con gente muy maja que me han recibido estupendamente, con mucho cariño y mucha curiosidad por saber cosas de España y de mi máster. Todos me han dicho que al llegar parecía muy seria pero luego después nos hemos reído bastante.
Es curiosos como hablando el mismo idioma somos incapaces de seguir muchas conversaciones y más en un ambiente distendido. A cada poco Ángela tenía que hacer labor de traducción para poder seguirles pero aún así ha estado genial. Después y para que no se nos hiciera de noche nos hemos ido hacia casa con parada de Coyoacán para tomar un chocolate caliente en El Jareño (un sitio muy típico de café y chocolate abierto desde 1933). En el momento del desplazamiento ha empezado a llover otra vez y con muchas ganas... de vuelta a casa ha seguido lloviendo y hemos llegado un poco mojadas.

El día ha estado bien y sobretodo porque no he dejado de hablar de mis amigas, de mi familia y de todas esas personas especiales que se están preocupando por mí desde la distancia. Poco a poco los días son más fáciles sólo queda ver cómo puedo solucionar el tema del piso porque es posible que se complique. A lo mejor la opción de quedarme con Blanca no es mala. No sé, son cosas que tengo que seguir viendo.
Una vez más os echo de menos y os quiero mucho, mucho.

Mujer, Quiérete y Quiere la vida

[Trabajando desde casa me he encontrado con este poema y quiero compartirlo]
Sigue plácidamente tu camino
sigue y no te detengas, levanta
la vista y observa a tu alrededor.

A menudo ver esos rostros, arrugados,
los pocos por el desgaste del tiempo, los
muchos por sueños quebrados, metas
inalcanzadas. Piensa que tú no estás
por estar, tú tienes muchos proyectos,
no dejes que el cansancio te venza.
No esperes respuestas a esas preguntas
que no la tienen.

Simplemente busca dentro de ti, esas
inquietudes que te desvelan, esas inquietudes
que muchas veces pasan al libro de los olvidados
por no querer realizarlas.

Ponte firme y piensa que esta vida está llena
de sinsabores, pero no dejes que te detengan,
no permitas que tus deseos, tus proyectos queden
en un "no pudo ser"

No, mujer, no te defraudes, no dudes.
Sonríe y ten confianza.
Quiérete y quiere la vida.
Todo está en tus manos
Alcanza tus metas y tus sueños.

Mujer tú puedes. Avanza,
no retrocedas. Sé realmente
feliz y verás que con tu ayuda
lo lograrás. No dudes jamás

GODA MENDOZA


viernes, 1 de julio de 2011

Día sereno

Día tranquilo desde mi llegada a México, día de lectura, adelantar trabajos pendientes, hablar con mucha gente por los diferentes métodos (mails con Mery, Rocío, Jose; Skype con mi madre y con Irene desde Colombia; chat con Efrén; y mensajes por FB con Alex y otras compañeras de Iepala). Día de escuchar canciones que me traen muchos recuerdos y que van desde Orisha hasta Rocío Jurado. Día de asentar los sentimientos y empezar a asumir que este viaje ha sido una apuesta personal y que durará el tiempo que tenga que durar y que en mi mano está que sea más o menos llevadero. La actitud es fundamental para hacer que todo esto sea mucho, mucho más fácil.
Después de esta experiencia inicial pienso mucho en uno de los diálogos de la película Martin Hache que viene a decir que la patria es un invento y que lo que realmente importa es la gente, tu barrio, tu casa (os dejo el enlace por si os apetece: http://www.youtube.com/watch?v=_zbRmfQksjA) y es cierto porque yo lo que extraño cada día es a la gente que tengo cerca y que hace que las soledades lo sean menos, que cada paso esté respaldado por los brazos de un familiar o un/a amigo/a que te recoge. Ahora los brazos se han quedado lejos pero lo importante es que los siento muy cerca, siento que cuando camino alguien me da la mano y me ayuda a avanzar. Gracias.
Así que como el día de hoy no me ha traído grandes sobresaltos aprovecho para convertir algunas fotillos de la casa de Blanca con sus cactus gigantes, carteles curiosos y paisajes de los alrededores de la casa. Espero que os gusten.